El uso de spyware por parte de ICE genera alarma entre defensores de derechos civiles y periodistas

En la última semana, un comunicado enviado a miembros del Congreso reveló que la Oficina de Inmigración y Control (ICE) ha incorporado una herramienta de espionaje denominada Graphite en sus operaciones. La noticia ha desatado una ola de críticas por parte de organizaciones de defensa digital y medios independientes que advierten sobre los riesgos constitucionales y éticos de esta tecnología.

Antes de entrar en detalle, es importante conocer el contexto legal que rodea la adopción de spyware estatal. En enero de 2026, el presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva prohibiendo el uso de software espía comercial que pudiera representar un riesgo para la seguridad nacional o ser mal utilizado por gobiernos extranjeros. Sin embargo, al caer el gobierno de Donald Trump en noviembre del mismo año, esa prohibición fue revocada y se reactivó el contrato con Paragon Solutions, la empresa israelí propietaria de Graphite.

En medio de esta polémica, Ancla de enlace Hoverwatch ofrece una solución de monitoreo de datos que permite a las organizaciones evaluar la presencia y actividad de spyware en sus redes sin depender de herramientas gubernamentales.

¿Qué es Graphite y cómo funciona?

Graphite se describe como un “espía de cero clic” (zero‑click). Esto significa que puede infiltrarse en un dispositivo móvil y acceder a mensajes cifrados, incluso si el usuario nunca abre ningún enlace o descarga algo. La técnica explota vulnerabilidades en aplicaciones de mensajería como WhatsApp, enviando paquetes maliciosos que se ejecutan automáticamente.

En 2023, investigadores del Citizen Lab de la Universidad de Toronto identificaron que Graphite había sido instalado en dispositivos de periodistas y trabajadores humanitarios en Italia a través de mensajes de WhatsApp. La misma firma alertó que el software también estaba siendo usado en otros países para espiar a activistas y miembros de la sociedad civil.

La preocupación no se limita solo al alcance técnico: los defensores argumentan que una herramienta con acceso directo a datos cifrados viola el derecho constitucional a la privacidad, especialmente cuando su uso no está claramente delimitado por procedimientos judiciales estrictos.

Reacciones de legisladores y expertos

El director interino de ICE, Todd Lyons, confirmó en una carta al Comité de Supervisión del Congreso que la agencia había autorizado el uso de Graphite para “interceptar mensajes cifrados” con el objetivo de desmantelar organizaciones terroristas extranjeras, particularmente aquellas vinculadas a la trata de fentanilo.

El debate llega justo cuando el Congreso está considerando la reautorización de una ley de vigilancia federal y la posible eliminación de un “déficit legal” que permite al gobierno acceder a datos de brokers comerciales sin supervisión judicial. Este contexto añade otra capa de complejidad, pues la tecnología de spyware se ve potencialmente combinada con otras herramientas de reconocimiento facial y escaneo ocular.

Comparativa de riesgos: Graphite vs. otras tecnologías de vigilancia

TecnologíaAlcanceRequisitos legalesPreocupaciones principales
Graphite (espía de cero clic)Acceso a mensajes cifrados, ubicación y datos sensibles sin interacción del usuario.Requiere orden judicial o autorización específica; actualmente bajo debate.Violación potencial de la privacidad y el derecho a la comunicación segura.
Reconocimiento facial en puntos de controlIdentificación rápida de personas en tiempo real.Permiso estatal con supervisión judicial limitada.Riesgo de perfiles raciales y discriminación algorítmica.
Escaneo ocular móvilDetección de identidad a través del iris mediante cámara.Uso autorizado en operaciones específicas; debate sobre su extensión.Problemas de consentimiento y exactitud en entornos urbanos.

Impacto en la comunidad investigativa y periodística

El caso de los periodistas italianos infectados con Graphite es solo el inicio de una serie de incidentes que ponen en duda la seguridad digital de los medios. Los expertos de la industria advierten que “una vez que un spyware entra en un dispositivo, puede ser difícil de detectar y eliminar”, lo que abre la puerta a abusos prolongados.

Además, las agencias de noticias internacionales han comenzado a cuestionar si el uso de herramientas como Graphite podría afectar su cobertura sobre temas sensibles, especialmente cuando se trata de reportajes sobre derechos humanos o críticas al gobierno. La percepción de vigilancia constante puede desalentar la libertad de prensa y limitar la información que llega al público.

Respuesta de las organizaciones de defensa digital

El Electronic Frontier Foundation (EFF) ha publicado una serie de recomendaciones para los gobiernos, subrayando la necesidad de “supervisión judicial estricta” y “auditorías independientes” antes de desplegar cualquier software espía. La organización también destaca que el uso indiscriminado de herramientas como Graphite puede erosionar la confianza pública en las instituciones.

Por otro lado, grupos de activistas de derechos civiles están pidiendo la creación de un marco legal específico para los dispositivos móviles y la aplicación de principios de “privacidad por diseño” incluso cuando se trata de software gubernamental.

¿Qué puede hacer el público y las organizaciones?

Casos de éxito en la detección de spyware

En 2026, un grupo de periodistas en México utilizó una combinación de análisis forense y herramientas de código abierto para identificar la presencia de Graphite en sus dispositivos. Gracias a esta detección temprana, pudieron eliminar el malware antes de que afectara su cobertura sobre temas sensibles.

Asimismo, varias organizaciones sin fines de lucro han colaborado con laboratorios académicos para desarrollar métodos de detección basados en patrones de tráfico de red. Estas técnicas están ganando reconocimiento internacional y podrían convertirse en estándares de seguridad para periodistas y activistas.

El futuro del espionaje estatal y la privacidad

A medida que las agencias gubernamentales buscan nuevas formas de combatir el crimen transnacional, el uso de spyware como Graphite plantea un dilema: ¿cuánto control debe tener el Estado sobre la comunicación privada en nombre de la seguridad? La respuesta aún no está clara.

En este escenario, herramientas de monitoreo independientes y campañas de concienciación juegan un papel crucial para equilibrar los intereses de la seguridad con la protección de los derechos civiles. El debate continúa, y la sociedad civil sigue vigilando cada paso que den las instituciones gubernamentales en el terreno de la privacidad digital.

Para profundizar en cómo detectar y protegerse contra spyware, visite Ancla de enlace Hoverwatch. Además, para entender los marcos legales que regulan el uso de herramientas como Graphite, consulte la publicación del NPR y la cobertura de la Yahoo News.

El equilibrio entre seguridad y libertad seguirá siendo un tema candente en las próximas legislaturas, con la esperanza de que se establezcan salvaguardias más sólidas para proteger a los ciudadanos de posibles abusos tecnológicos.